¿Hay que poner escayola en un esguince de tobillo?

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Es frecuente que tras una torcedura de tobillo que produzca una hinchazón y un edema vayamos a urgencias. Es entonces cuando los facultativos, con buen criterio, nos aplican una inmovilización prolongada  de 15-20 días por medio de una férula o escayola, además de aconsejarnos el reposo y la ingesta de algún antinflamatorio no esteroideo (AINE) por vía oral, ya que el objetivo es el reposo, la contención del edema y el no apoyo para no agravar la lesión.

Los estudios sobre la inmovilización prolongada y sus consecuencias nos llevan a los fisioterapeutas, como expertos en el conocimiento del movimiento normal, a aconsejar otra práctica de tratamiento más correcta, que produce una mejora de la sintomatología más rápida y con un pronóstico mejor, ya que disminuye el porcentaje de recaída de la lesión.

Por ello, la actuación aconsejable ante dicha patología sería la siguiente:

  1. Realizar un vendaje compresivo que se cambie cada tres días como mucho, evitando durante los 3-5 primeros días cargar sobre esa pierna, pudiendo aprovechar a impregnar el tobillo con un gel o crema antiinflamatoria, con un efecto más local que el antinflamatorio vía oral.
  2. Colocar hielo los primeros 3-5 primeros días, y más aún en momentos de dolor, para producir analgesia en la zona, y ayudar a que la inflamación se contenga.
  3. Acudir a un fisioterapeuta para la colocación de un vendaje eficaz y, en el cambio de vendaje realizar un drenaje linfático manual (DLM) en la zona lesionada, para ayudar a las proteínas extravasadas a drenarse y que no se queden estancas para acelerar el proceso de disminución del edema.
  4. El propio fisioterapeuta con su criterio abordará las fases evolutivas de carga y fortalecimiento muscular que siguen en el proceso evolutivo de la lesión, realizando ejercicios varios en los que se encuentren los propioceptivos, muy importantes para la memoria muscular en las recaídas.

Todo este proceso queda totalmente descartado en el momento de que exista la posibilidad de que exista una rotura ósea en el tobillo, para la cual se necesita de una simple prueba diagnóstica como es la radiografía. Siendo positiva la prueba de imagen se aconseja el reposo prolongado hasta la buena reosificación del hueso fracturado, aunque también se podría realizar un tratamiento alternativo del que hablaremos en futuras entradas del blog.

2013-09-24T12:45:57+00:00 06/09/2013|0 comentarios

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